domingo, 18 de enero de 2015

J’accuse…!

En estos momentos que las frases francesas están de boca en boca no podía dejar escapar la dura aseveración con la que Émile Zola, considerado como el padre y el mayor representante del naturalismo, hacía saltar por los aires el militarismo galo finisecular durante el caso Dreyfus.

J’accuse…! Es el dedo que señala y guía la forma que Izquierda Unida entiende la situación política en nuestro municipio. Se acaba la legislatura y es momento de evaluación de lo realizado y de refrendo o no en las urnas por parte de los ciudadanos. Este pequeño viaje vira 4 años atrás y, desde ahí, quiero acompañar a un habitante de Quijorna en particular, usted.

Durante la campaña electoral de 2011, llegaba a nuestros buzones el programa electoral del partido que a la postre sería el vencedor, con mayoría absoluta, de los comicios: el Partido Popular. El fantástico resultado permitía a los populares gobernar sin las ataduras de los pactos como en períodos anteriores, pudiendo desarrollar todo lo expuesto en su costoso fanzine multicolor. 

Nuestra sonriente alcaldesa tomaba el guante saliente de las urnas e iniciaba el desafío sabiendo que había afirmado que: El Partido Popular es responsable con los compromisos que adquiere con sus vecinos, somos conscientes de que los programas electorales se asumen para ser cumplidos y si, nuevamente nos dais vuestra confianza, seremos capaces de conseguir todos los objetivos que nos hemos marcado y superarlos como en anteriores ocasiones. Esta decidida afirmación suponía un pacto de sangre, un contrato entre vecino y dirigente, entre votante y representante político que debe ser, como les decía con anterioridad, pormenorizadamente analizado. 

Estimado y sufrido acompañante, no sé si usted conoce el emplazamiento del nuevo Centro Cívico; quizás haya necesitado acudir al nuevo edificio multifuncional para la policía y el Archivo Municipal; puede que haya rodeado el pueblo a través de su maravillosa circunvalación o es más que probable que haya acudido con su familia a la Dehesa Municipal para satisfacer sus ratos de ocio en el Parque Deportivo Municipal. Yo lo he intentado, decididamente, pero he de decir que no he conseguido situar en nuestro pueblo ninguno de estos elementos que la señora García prometió en su programa.

Lo sé, si, es que… hay crisis. La excusa perfecta, pero no es válida querido lector. La alcaldesa ya reconocía en su citado programa que no había conseguido cumplir el anterior (el del periodo 2007/2011) por la difícil situación económica que atraviesa España. Ergo…, las promesas y los compromisos de esta legislatura que concluye estaban diseñados para ser cumplidos en un escenario de recesión. ¿A quién le echamos la culpa, señora alcaldesa, a la herencia recibida, como hace su jefe, a Zapatero, autor ni más ni menos que del Malles Maleficarum?. No, solamente a usted, señora García. Por eso J’accuse…! a la regidora municipal de mentir en su programa electoral y, por ende, a todos los vecinos de Quijorna.

J’accuse…! a Mercedes García de no acometer ninguna de las obras públicas prometidas en su contrato con los ciudadanos.

J’accuse…! a Mercedes García de arruinar económica, social y culturalmente nuestro precioso municipio.

Y finalmente, J’accuse…! a Mercedes García de romper ese sagrado vínculo entre representante público y votante. Los ciudadanos para el Partido Popular son simplemente borregos a los que se les puede engañar una y otra vez, redactando promesas interestelares y ofreciendo un gobierno bananero y rancio anclado en un pasado que oscureció nuestro país durante cuatro décadas. 

La mentira tiene las patas muy cortas y Quijorna ya no se merece más engaños. 

Es el momento de la verdad, del compromiso, del contrato real entre ciudadano y político. Ese es el momento de una nueva forma de vivir la política, ese es el momento de Izquierda Unida. 


Daniel Núñez








No hay comentarios:

Publicar un comentario