jueves, 30 de abril de 2015

Buenas noticias sobre la línea MAT Galapagar-Arroyomolinos.



Ayer, día miércoles 29, corrió como la pólvora por los correos de todos nosotros la excelente noticia de que la línea de Muy Alta Tensión (MAT) Galapagar – Arroyomolinos que se pretendía hacer pasar por un costado de nuestro término municipal y por todo el centro de nuestra comarca había merecido un informe de impacto medioambiental negativo por parte de la institución competente en el tema. Con esta resolución en la mano este proyecto queda anulado, al menos en los términos en que había sido planteado por la empresa Red Eléctrica Española (REE). Es una victoria importante, pero habrá que estar alerta por si en el futuro esta empresa retoma sus pretensiones.

Bajo nuestro punto de vista, por una vez se ha impuesto el sentido común frente a la avaricia, la lógica frente a la depredación. Se deja de paso una puerta abierta para que repensemos el modelo energético que necesitamos y que estamos dispuestos a asumir para desarrollarnos en armonía con nuestro entorno y pensando en nuestros descendientes. 

Para hacer memoria de los antecedentes de este tema nos debemos remontar a septiembre de 2013, cuando descubrimos durante un Pleno municipal el hecho consumado de que nuestro gobierno local había dado el visto bueno al paso de la citada línea MAT por Quijorna sin ni siquiera ponerlo en conocimiento de los vecinos, y si me apuran, incluso sin conocer el proyecto lo suficiente. Los representantes locales del PP están tan acostumbrados a obedecer a las órdenes de Génova o de la Comunidad de Madrid que no dudan en legislar automáticamente a favor de los intereses de la banca o las grandes corporaciones privadas. 

Con lo que no contaba el PP local fue con el movimiento vecinal casi espontáneo que surgió esos días, el cual nos dio la fuerza y la motivación para llegar en plazo (el último día) a presentar alegaciones. IU, que ya venía avisándonos desde un par de meses antes de la existencia de esa nefasta infraestructura nos pasó el modelo de alegaciones que ya tenía presentadas en otros pueblos. Este documento estandar nos sirvió para, a contrarreloj, casi sin dormir, adaptarlo a las particularidades de Quijorna. El esfuerzo coordinado de los dos partidos de la oposición (GIQ y PSOE), la asociación cultural Cerro Andrinal, el grupo Quijorna en Transición, unido a la participación de muchos vecinos permitió que se recogieran 613 firmas locales dentro de plazo, un verdadero hito en la vida reciente de este pueblo. 

El trabajo desplegado en esos días, junto a las evidentes razones que nos asistían, forzaron a nuestra alcaldesa y a su gobierno a cambiarse de chaqueta a toda velocidad. Pasaron en cuestión de un día de defender las supuestas bondades de la línea MAT a intentar sumarse a la recogida de firmas en su contra, poniendo en evidencia su forma no democrática y populista de administrar nuestros asuntos municipales. 

Durante casi dos años, los transcurridos desde que se produjera aquel movimiento vecinal en Quijorna y en otros pueblos y el momento actual, la pelea sostenida por frenar la línea MAT ha sido menos visible, pero no menos intensa. Izquierda Unida y varias asociaciones ecologistas y vecinales se han mantenido en guardia y organizadas dentro de la plataforma “La MAT Mata” que, entre otras formas de lucha, ha difundido las consecuencias negativas de este tendido eléctrico para nuestro entorno y salud y el pésimo modelo energético que representa. En este capítulo destaca tanto el blog que creó una de nuestras compañeras de Villanueva de la Cañada, como la excursión que organizamos junto al sindicato CCOO para dar a conocer nuestra zona y sus valores y problemas. Vino entonces un autobús completo, y sus 60 ocupantes, de todas las edades, se marcaron una ruta de cuatro horas por caminos de Quijorna y Valdemorillo con el fin de pasar un buen día de campo y apoyar nuestra lucha. Como parece que les ha gustado, este año repiten, vendrán en junio. (ver fotos de la excursión).

Dicho todo lo anterior, es evidente que en este momento, faltando menos de un mes para las elecciones locales y autonómicas, es importante reflexionar e informarnos acerca de cuál es el modelo energético y de desarrollo que queremos establecer en nuestra sociedad. Básicamente debemos elegir entre favorecer los intereses económicos de las grandes compañías privadas, interesadas en vender kilovatios a toda costa o entender el suministro eléctrico como un derecho fundamental y su producción y distribución como algo que debe respetar el entorno y tener un precio asequible para todas las familias y empresas. Esto nos lleva entre otras cosas a cuestionar que se haya privatizado el sistema, que se tolere el derroche o que se margine la producción eléctrica por medios renovables, entre otras formas, cobrando por usar el sol a quien tiene una placa fotovoltaica. 

Izquierda Unida propone un modelo energético que se parece poco al vigente, ya que pretende reducir paulatinamente nuestra dependencia de las fuentes de energía fósil (gas y petróleo), pero sin por ello recurrir a la nuclear. Nuestro camino es diversificar las fuentes y al tiempo priorizar las renovables y el consumo sostenible. Producir por nosotros mismos el máximo posible de nuestra energía nos dará soberanía y desarrollará en buenas condiciones nuestra economía. Este partido político puede tener la cabeza muy alta por defender el mismo modelo energético tanto a nivel local, regional, estatal o europeo. 

Los legítimos derechos, intereses y necesidades de la población trabajadora están para nosotros por delante de los de las corporaciones privadas o los fondos de inversión administrados por la banca. De bancos y grandes empresas, que tienen derecho a existir, pero cumpliendo las normas, ni queremos sus sillones directivos ni aceptamos sobornos, regalos o donaciones. ¿Cuántos pueden decir lo mismo?

En Quijorna, si la candidatura de IU – Los Verdes – Ganemos obtiene la confianza de los vecinos y se nos permite asumir cualquier responsabilidad pública, nos comprometemos a mantener la vigilancia sobre los movimientos de REE, y en el caso de que esta quiera volver a las andadas, reactivaremos la pelea por nuestro paisaje, nuestra salud y por un modelo energético lógico y de bajo impacto ambiental, donde además los lugares de producción y de consumo estén lo más cerca que sea posible. 

Este compromiso, de hecho, ya aparece reflejado en nuestro programa político en construcción.

Ernesto Viñas.


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