domingo, 13 de septiembre de 2015

Comentarios sobre el pleno del jueves 10 de septiembre.


Podríamos decir que, después del parón estival, comenzaba la legislatura con el pleno del pasado día 10 de septiembre, y se notó este carácter inicial. En primer lugar por su duración, más de 4 horas, en segundo lugar por la tensión y los reproches entre grupos políticos. Cabe decir que en este fuego cruzado nuestra formación salió bastante indemne, nos mantuvimos firmes en nuestras mociones y principios, y no divagamos en alusiones a un pasado cada día más presente en nuestro municipio.

La sensación al finalizar el debate es agridulce. No cabe duda que salimos muy reforzados con la aprobación de nuestras dos mociones presentadas. Por fin Quijorna va a cumplir con la Ley de la Memoria Histórica al retirar el nombre de la plaza de la V Bandera. Ha costado, pero con la casi totalidad del voto favorable de Consistorio sentimos el deber cumplido. Más ajustada fue la segunda moción. Se despertaron muchos sentimientos patrios del calado más rancio al solicitar que se cambie la bandera nacional que ondea en el mástil de la plaza de la Iglesia y que fue colocada, como en casi toda la Comunidad de Madrid, a instancia unilateral del Partido Popular, por la enseña europea. La españolidad parece que solo vale si te la homologa la derecha más añeja, que sigue sin comprender la apropiación histórica de los símbolos de todos.

Decía agridulce por la sensación del tiempo perdido, han cambiado las caras pero seguimos igual. Frente a frente pero ahora copn 3 aristas, GIQ, PP y Zapardiel, la concejal no adscrita. Reproches, interrupciones y pasado, mucho pasado. En definitiva tiempo perdido en mejorar Quijorna.

Nosotros no entraremos en debates estériles, pretéritos. Tenemos mucho que cambiar y 4 años pasan muy rápido.

Daniel Núñez. 
Concejal y portavoz del Grupo Municipal Izquierda Unida-Los Verdes- Ganemos La Comunidad de Madrid.





Ayer, 10 de septiembre, tuvo lugar en el ayuntamiento el que podríamos considerar como primer Pleno Ordinario “normal” de esta nueva legislatura, ya que los anteriores habían estado básicamente dedicados a constituir los órganos que funcionarán durante estos años y a encajar de la mejor manera posible los “regalos” ocultos que la anterior alcaldesa y su equipo han dejado a nuestro pueblo en forma de sentencias desfavorables y deudas o compromisos no conocidos.

Este pleno, no obstante sus buenos resultados finales, bajo nuestro punto de vista se hizo innecesariamente largo y denso, principalmente de dos razones: parte de las medidas presentadas por el equipo de gobierno incomprensiblemente no habían pasado antes por la comisión correspondiente para su estudio y valoración, y por otro lado, persiste la mala costumbre arraigada en el alcalde y en el PP de hacerse largos reproches mutuos, que a veces incluso rozan la descalificación personal. Del PP nos gustaría que hiciera menos preguntas retóricas, que recordara y asumiera lo que resuelven las comisiones, que trajera más propuestas concretas viables y sobre todo, que fuera más consciente de cómo fue su gestión pasada a la hora de exigir a los demás. Al alcalde, que no suele iniciar este juego de descalificaciones pero entra fácilmente en él, le recomendamos sinceramente que modere sus formas y no caiga en las trampas que le pone cierta parte de la oposición. La importancia de su responsabilidad le obliga a conservar la calma y las formas en todo momento. Nos encantaría ver superado el estilo que tuvieron los plenos de la legislatura pasada. 

Aparte de otros puntos, en este pleno se trataron estos asuntos del máximo interés para nosotros: el destino que daremos a los casi 500.000 euros disponibles aportados por la Comunidad de Madrid a través del Plan Prisma, la aplicación de la Ley de Memoria Histórica a nuestro callejero y la conveniencia de sustituir la bandera española que ondea en el mástil de la plaza del Ayuntamiento por otra de Europa, así como la retirada de la placa militarista que la acompaña. 

El gobierno local, que con esfuerzo va controlando progresivamente el caos organizativo y económico recibido, presentó un proyecto de cambio de prioridades a las que destinar los fondos del Plan Prisma (de algo menos de 500.000 euros). Propusieron reemplazar el asfaltado de ciertas calles, que era la intención inicial, ya tramitada por el anterior gobierno, por la construcción de un buen gimnasio y una amplia sala de uso polivalente junto al campo de fútbol. Como dijimos antes, esta propuesta, seguramente por la urgencia de los plazos, que obligan a presentarla antes de que acabe el año, no llegó a tratarse en la comisión correspondiente, por lo que recién pudimos conocer algunos de sus detalles en el pleno. 

Explicado por el concejal de deportes este proyecto de su programa electoral, nuestros representantes reconocieron su utilidad, pero coincidiendo con el resto de grupos, fueron contrarios a su aprobación por no considerarlo prioritario en este momento, y tras mostrar otras alternativas, respaldadas por datos, pidieron retrasar la votación sobre este plan hasta un nuevo Pleno Extraordinario dentro de 15 días. Por lo tanto, en estas dos semanas deberemos trabajar rápido y bien para encontrar el mejor destino posible para ese medio millón de euros (que solo pueden gastarse en inversión). La idea de IU – Ganemos es que la parte sustancial del mismo sí debería destinarse a asfaltar las calles más deterioradas del pueblo, atendiendo una demanda vecinal conocida desde hace mucho tiempo. También vamos a proponer, como ya adelantamos en el pleno, rehabilitar al menos un local municipal, para dar cabida en él a propuestas que puedan resultar de interés general. 

Del resto de puntos tratados no tenemos comentarios.

Cuando se terminó la votación del último punto del orden del día y llegó el momento de presentar mociones, el grupo IU – Ganemos aportó dos: la primera, de la que nos sentimos especialmente orgullosos, exigía el cumplimiento de la ley vigente cambiando el nombre franquista de la actual plaza de la V Bandera (de Falange) por otro acorde con los valores democráticos asumidos por todos. Con el rotundo “sí” que cosechó esta propuesta (8 votos a favor y tres abstenciones, todas del PP), nuestro pueblo sin duda supera una etapa. Han debido pasar 40 años de régimen constitucional hasta que se ha podido dar el paso de dejar de homenajear al ejército que en 1936 se sublevó contra el gobierno legítimo, pero esto no resta valor a esta decisión. Por nuestra parte, dedicamos este modesto pero importante triunfo a todas y todos los que defendieron la democracia hasta con sus vidas cuando aquella fue atacada y destruida, y aunque la enorme mayoría de ellos ya no están físicamente y no pudimos conocerlos, les agradecemos profundamente el ejemplo que siempre son para nosotros. 

La segunda moción que presentaron nuestros concejales pedía que la bandera española que está en el mástil que se puso hace pocos años en la plaza principal del pueblo sea sustituida por una de Europa. Expusimos que la ley exige que en el balcón del ayuntamiento de un municipio de nuestro tamaño estén presentes tres banderas: del país, de la comunidad y local, y que no vemos sentido a que una esté repetida mientras que no tenemos la europea, que no es obligatoria pero que también nos representa. Esta segunda moción también fue aprobada, mereciendo seis votos favorables, tres en contra y dos abstenciones. También será retirada la placa con un equívoco texto militarista que acompaña esta bandera; la mayoría del pleno consideró que no son pertinentes este tipo de exaltaciones en un lugar de marcado carácter civil. 

El receso de verano motivó que durante semanas no escribiéramos nada en nuestros medios de difusión, pero ahora que la legislatura se ha puesto en marcha de verdad, el trabajo por cambiar Quijorna se ha vuelto a activar con fuerza. Esperamos verte en los plenos y en la calle.


Ernesto Viñas. 
IU Quijorna.



No hay comentarios:

Publicar un comentario