martes, 27 de septiembre de 2016

Comentarios al Pleno Extraordinario del 21 de septiembre 2016.


Esta fue otra reunión larga, y esta vez por suerte se debió sobre todo a que había mucho público y varias personas tomaron la palabra en el turno reservado a l@s vecin@s. No en vano, este Pleno Extraordinario era realmente importante, ya que hubo al menos dos puntos de especial interés: el que estaba dedicado a la aprobación del modo en que utilizaremos el nuevo Plan Prisma y el referente a la aprobación (o no) de los presupuestos municipales correspondientes al año en curso. También, como es habitual, hubo mociones presentadas por IU – Ganemos.

Sobre el nuevo Plan Prisma, que en números redondos tendrá un monto de 2.147.000 euros, los distintos grupos votamos de manera unánime dedicar un 50% del mismo al pago de gastos corrientes, lo que deberá permitir reducir algo nuestra pesada deuda, situada en unos 9.500.000 euros. De la otra mitad del dinero que nos debe transferir la Comunidad de Madrid, decidimos hacer cuatro partes iguales. De momento reservaremos tres de ellas (unos 800.000 euros) para elegir más adelante su destino, ya que el citado Plan Prisma es para cuatro años. Otra de esas partes (unos 268.000 euros) la destinaremos de manera inmediata a la compra de los medios que los trabajadores municipales necesitan hacer su trabajo, básicamente los vehículos y herramientas implicados en el mantenimiento urbano. En este campo, donde ya se había trabajado el consenso en la comisión correspondiente, la aportación específica de Izquierda Unida – Ganemos consistió en pedir que se incluyera en la lista de compras una máquina que convierte en astillas las ramas y troncos que se producen cada año al hacer podas del arbolado público y privado. Buscamos una gestión sostenible de lo que hasta ahora ha sido un problema y en realidad debería ser un recurso con el que hacer compost para abono o pellets para estufa. 

La trituradora que pedimos no resuelve toda la gestión de la poda por si misma, pero es la máquina fundamental para empezar a cambiar la forma en que tratamos este tipo de residuos. Nuestra visión es que en un futuro cercano los restos de podas y otros residuos que generamos deberían permitir crear al menos dos o tres nuevos puestos de trabajo, dentro de una economía más lógica, menos contaminante y respetuosa con nuestro entorno. No nos gusta que las ramas cortadas se sigan quemando junto al arroyo o acaben tiradas en la dehesa, sino que queremos que se transformen en un producto útil y pueda ahorrar gastos al municipio o ser vendido a particulares.

Como ya dijimos antes, esta forma de usar (y reservar) el nuevo Plan Prisma mereció el voto afirmativo de todos los grupos.


Sobre el tema del presupuesto para el año 2016, para empezar debemos decir que, como a vosotr@s, no nos parece lógico aprobarlo cuando el año está en su noveno mes, pero ocurre que venimos de años en los que el anterior gobierno prorrogaba las cuentas del año previo sin hacer mayores esfuerzos por trazar unos objetivos actualizados. Los gobernantes del PP simplemente no eran capaces de mirar de frente la situación y adaptar las pretensiones y los recursos a la realidad de cada momento. Así nos fue con ellos. 

Por motivos que no conocemos del todo, el presupuesto de este año se sigue pareciendo mucho a los presupuestos irreales que eran norma antes, lo que fue puesto claramente en evidencia por el concejal de IU en la comisión correspondiente, cuando señaló los múltiples casos de partidas que apenas guardaban relación con la realidad del gasto hecho, ya fuera por exceso o por defecto en las cantidades previstas o gastadas. A pesar de esto, en este campo le hemos vuelto a dar un margen de maniobra generoso al gobierno del GIQ, pero exigiéndole que de cara al 2017 presente un presupuesto que realmente sí esté adaptado a la situación actual y por supuesto, que lo podamos conocer y votar antes de que comience el nuevo año. Con 2016 se termina por nuestra parte el margen que hasta ahora hemos dado al alcalde para apelar a la herencia recibida en materia de control de la gestión municipal. 

Al presupuesto de 2016, que ronda los 2,5 millones de euros y destina nada menos que el 21% de sus fondos al pago de la deuda municipal, nuestro grupo le ha aportado básicamente dos cosas: una partida para desarrollar y cuidar el turismo y el patrimonio y otra partida para emergencias sociales imprevistas. La creación de la partida para turismo y patrimonio indica claramente nuestra apuesta por un modelo de desarrollo local creativo, amable y sostenible. La existencia de la segunda partida se justifica por si sola: no aceptamos que ningún vecino de Quijorna quede sin derecho efectivo a la escolarización con libros, a la comida digna y suficiente o a calentar su casa en invierno. Ambas partidas propuestas por IU – Ganemos deberán aparecer en todos los presupuestos de esta legislatura, y según acordamos, cada una de ellas tendrá asignada una cantidad igual o superior a 10.000 euros/año. 

En este Pleno, IU – Ganemos presentó tres mociones:
  1. Pidiendo que se cumpla de una vez por todas la Ley de Memoria Histórica y se cambie el nombre de la plaza de la 5ª bandera (de Falange). El nuevo nombre de esta plaza, elegido por consenso y unanimidad de todos los grupos será el de “Democracia”. Nuestra moción obtuvo 11 votos a favor y ninguno en contra. 
  2. Solicitando que se prohiba en Quijorna la presencia de circos que empleen animales en sus espectáculos, uniéndonos así al torrente de pueblos y ciudades que legislan para proteger más y mejor los derechos de los animales. Esta moción fue aprobada con 9 votos a favor y dos abstenciones (del GIQ). 
  3. Por segunda vez en un año pedimos que la dehesa municipal quede protegida por la que parece ser la única figura legal útil y posible: Monte de Utilidad Pública, con la que la Comunidad de Madrid y Quijorna harían un plan consensuado de gestión y explotación. Nuevamente nuestra propuesta fue rechazada por el voto conjunto de PP y GIQ, recibiendo el apoyo de nuestros dos concejales, el del PSOE y el de la concejal no adscrita a grupo. 

Evidentemente, estamos muy satisfechos por el resultado de las dos primeras mociones. Sobre de la última, lejos de desanimarnos, seguiremos intentando explicar la necesidad de proteger la dehesa municipal mediante la figura del MUP, frente a nuevos recortes de su extensión, planes quiméricos como el club de golf o la actual degradación lenta que sufren su suelo y su aspecto por causa del pastoreo excesivo y por ciertos vertidos ilegales. 

Contrariamente a los que hemos escuchado, la caza en una dehesa protegida no tiene por qué quedar suspendida, como tampoco estaría amenazada la presencia de rebaños. De lo que se trata es de que esas actividades no impidan la mejora ecológica de ese espacio y su disfrute también mediante otros usos. Que nosotros sepamos, la caza ya tiene por sí bastantes regulaciones y limitaciones, y lo que seguramente toque ahora es dialogar con los cazadores locales para buscar puntos de encuentro e interés común, ya que si mejorara la vegetación arbustiva y se permitiera que el pasto fuera explotado por cuarteles, seguramente las poblaciones de especies susceptibles de ser cazadas crecerían, incluso en las zonas periféricas al espacio protegido. 

Dos votaciones en contra del GIQ y el PP dicen mucho sobre las limitaciones de su sensibilidad en materia ambiental, pero también nos indican que nuestro grupo debe mejorar su trabajo de información y dialogo con ciertos colectivos (como los cazadores y los agricultores locales) con los que históricamente la izquierda en Quijorna ha tenido una relación más bien distante. 

Tenemos trabajo que hacer antes de volver a presentar esta misma moción dentro de unos meses. 

Ernesto Viñas.

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