lunes, 17 de abril de 2017

Aplazada la deuda por préstamos de Quijorna 3 años.

En paralelo con los preparativos y la celebración del estelar acontecimiento Farinato, durante la semana pasada se trató otro asunto muy importante para Quijorna, al punto que mereció dos plenos monográficos en cinco días y fue objeto de intensos debates, promoviendo también opiniones muy definidas por parte de algunos vecinos en el Facebook “Quijorna” y en el nuevo blog del PSOE local. 

En el primero de estos dos Plenos, el del día 4 de abril, se puso sobre la mesa la posibilidad de permitir, o no, que nuestro municipio se sumara al “Fondo de Ordenación”*, un medio de ayuda o soporte financiero del Ministerio de Hacienda, del que quedó claro que tiene ventajas, pero también zonas de sombra. Este Fondo está destinado a aliviar la situación de pagos y falta de liquidez de los municipios altamente endeudados y bajo un severo plan de ajuste de sus cuentas, lo que provoca en ellos una angustiosa falta de recursos.

Durante este primer Pleno, pudo ocurrir que las ventajas de la propuesta del ministro Montoro no parecieran tan evidentes, que el alcalde o el secretario no fueran capaces de explicarlas correctamente, o que una parte de los grupos políticos no llegaran a entender de qué se trataba exactamente este plan de apoyo. Lo cierto es que, en una atmósfera de extrema desconfianza hacia la labor del GIQ por su falta de transparencia en el asunto del Farinato y otros, la propuesta del gobierno local de sumarnos al Fondo de Ordenación resultó rechazada por el voto en contra de PP, IU y concejal no adscrita, la abstención de Podemos y el voto favorable de GIQ y PSOE. La posición de IU frente a esta situación quedó recogida en el artículo “Confianza” publicado en nuestro blog el pasado día 5.

Un segundo Pleno Extraordinario fue convocado de manera sorpresiva para el día 7 de abril, y se puede decir que esta vez la sensación general que tuvieron los concejales de la oposición y el público asistente, fue la de estar escuchando un plan diferente al conocido durante el primer Pleno. Ante el resultado adverso cosechado pocos días atrás, en esta ocasión el Sr. Serrano tomó la palabra desde el primer momento y se esmeró por persuadir al resto de la corporación de las virtudes del plan ministerial. Es verdad que supo mejorar algo la explicación de ciertas características del Fondo de Ordenación, pero perdió lo ganado cuando, en su línea, planteó la adhesión al mismo como una cuestión política (que supone confianza en su gobierno) y no técnica (que supone únicamente contar euros). 

Por exigencia de la oposición, volvió a solicitarse entonces una valoración al secretario sobre la naturaleza y cualidades del limitado “plan de rescate” que nos ofrecen. De una manera lenta y colectiva, con dudas y distintas intervenciones, pudo llegarse a una cierta certidumbre acerca de lo que se iba a volver a votar, pues el Ministerio de Hacienda ha dejado sin aclarar puntos fundamentales de su oferta. En este difícil desarrollo, el alcalde, forzado por la falta de credibilidad que se ha ganado a pulso entre los grupos de oposición, a cambio de un “sí” se comprometió a verificar varios detalles del plan antes de firmarlo, y a destinar la mora temporal de intereses exclusivamente al pago de deudas municipales. Excepcionalmente, se hizo un receso de 10 minutos previo a la votación para disipar la tensión acumulada y permitir a los concejales hacer consultas y reflexiones privadas. Cuando se votó, el escepticismo entre los ediles de la oposición era evidente, no obstante lo cual, esta vez el “sí” salió por unanimidad. La satisfacción solo se vio en el GIQ y PSOE, mientras que en IU, los motivos para cambiar el sentido de nuestro voto se explican en el sentido de responsabilidad y gracias a la mayor comprensión que se consiguió alcanzar sobre las características del Fondo. Suscribiéndolo, a pesar de alargar la vida del crédito, confiamos en que globalmente pueda existir una mejora de las finanzas locales sin complicarle la vida a los futuros gobiernos. Frente a esto, hemos puesto en un segundo lugar la desconfianza que nos provoca la gestión del GIQ. Ojalá no nos hayamos equivocado.


(*) Sumarnos al “Fondo de Ordenación” supone, por lo que sabemos, que ciertos créditos que pidió Quijorna en el pasado, que finalizan en 10 años y que se pagan a intereses en torno al 5%, tendrían un periodo de mora (donde solo pagaríamos intereses y no capital) de tres años de duración, beneficiándonos además de unos intereses reducidos, del 5% al 1,5%. Terminado el periodo de mora, debemos volver a pagar el crédito en su totalidad; la duda surge por el hecho de que a día de hoy, todavía no se sabe si en ese momento nos vuelven a aplicar el 5% como tasa de interés (o el que esté vigente en ese momento, si es variable), o mantenemos el tipo preferente del periodo de mora, del 1.5%. 

Si ocurre esta segunda posibilidad (intereses al 1.5%) y Quijorna aprovecha lo que no tendrá que pagar como vencimientos de capital durante tres años para saldar deudas, pensamos que habremos tomadouna buena decisión. Si por el contrario, en 2020 vuelven a aplicarnos el 5% de interés, habremos alargado un crédito que mejor sería sacarnos de encima lo antes posible. Habría sido pan para hoy y hambre para mañana, algo que puede servir a quien piense en corto plazo, pero que para nosotros, sería negativo. Hemos asumido este riesgo tras habernos informado lo mejor posible, pero nos parece increíble que el Ministerio de Hacienda no nos pueda aclarar este punto tan fundamental desde el principio.

Gracias por vuestra atención.


Izquierda Unida de Quijorna.

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