lunes, 3 de abril de 2017

DEMOCRACIA CON PIES DE BARRO



El resultado de las elecciones de 2015 marcaba un obligado cambio a la hora de gestionar la política municipal El sistema de grupos de trabajo o comisiones que se impulsó por el nuevo Equipo de Gobierno fue un claro ejemplo. Del rodillo autoritario de la mayoría absoluta se pasaba a un sistema colaborativo donde el nuevo regidor y sus concejales aportarían la información al resto de ediles que debatirían y valorarían las nuevas propuestas o circunstancias políticas que fueran surgiendo en el municipio. Este sistema, en el que Izquierda Unida Quijorna creyó y participó activamente, se ha acabado desmoronando, obligándonos a salir de él, tal y como anunciamos el parado 31 de marzo.

La pregunta es obligada, ¿cómo un sistema, teóricamente, tan democrático y participativo ha fracasado? La respuesta resulta evidente, mientras algunos aportábamos trabajo, información, propuestas e incluso técnicos especialistas que desinteresadamente aportaban sus conocimientos en asuntos complejos, otros, es decir, el Grupo Independiente de Quijorna, entendían que las comisiones eran exclusivamente para consensuar aquellos aspectos en los que necesitaba a la oposición, véase fiestas, presupuestos y acciones contra la nefasta gestión de la anterior regidora popular, olvidándose sibilinamente de todas aquellas decisiones que son exclusivas del Equipo de Gobierno y escapan al control plenario.

Como resulta evidente, este desgaste manipulador ha sido un gota a gota que en los últimos meses ha derivado en un chorreo autoritario que nos retrotraía a unas esencias de autentica mayoría absoluta. Convendrá, querido lector, que conocer las negociaciones de la fibra óptica, la contratación de un auxiliar en el colegio para educación infantil, un plan de empleo subvencionado… por bandos o grupos de whatsapp no resulta gratificante. Si a esto le añadimos la opaca contratación de una empresa para asistir al técnico de deportes, el oscurantismo en el asunto DIA o la desinformación en la adscripción al proyecto del Observatorio del Guadarrama que inscribe a Quijorna en una de las posibilidades más beneficiosas para impulsar el patrimonio y el turismo de la mano de la financiación europea y que nos tuvimos que enterar por nuestros contactos en el propio Observatorio; es evidente que no podíamos seguir siendo marionetas de un alcalde que cuenta lo que quiere, cuando quiere y como quiere al tiempo que enarbola la bandera de una transparencia que ha dejado de ser, incluso, traslúcida.

Quizás la muestra de nuestra denuncia, que ya trasladamos al Equipo de Gobierno en el Pleno del pasado marzo, es la denominada prueba atlética Farinato. Hasta el pasado 31 de marzo no tuvimos información oficial que nos anunciará la celebración de dicha prueba, que va a traer a nuestro municipio a más de 6000 personas, si bien por medios de prensa se sabía desde dos semanas antes. ¿Dónde está la comisión pertinente para explicar los detalles del evento: tráfico, seguridad, medio ambiente, impacto económico…? no la ha habido, ni la habrá. Si la acción de la oposición tiene que inscribirse en las habladurías, los bulos y tener que investigar solicitando expedientes, que así sea.

Izquierda Unida, por principios, por rigor, por claridad, no puede seguir participando de una acción colaborativa en la que creyó, cree y creerá, y que recuperaremos en una hipotética acción propia de gobierno. El sistema es bueno, la manipulación y el juego oscuro que de él se hace, no. Es obvio que los 20 € con los que se retribuye a un concejal por asistir a estas comisiones no resultan excesivamente lesivos para la hacienda municipal, pero no vamos a dejar que desperdicie un solo € que pueda servir para solucionar los problemas de Quijorna y los quijorneros, y las comisiones, tal y como las utiliza el GIQ, no valen más que para contar lo que les interesa y ocultar sus proyectos, buenos o malos, que pueden hacer en solitario.     

Izquierda Unida de Quijorna.

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