domingo, 17 de diciembre de 2017

Trabajo de Brunete en la memoria en Quijorna


Como ya comunicamos al poco de su apertura, desde el final del mes de septiembre existe en un garaje particular de Quijorna, el germen de un museo, archivo y oficina de rastreo de combatientes centrados en la batalla de Brunete. Este proyecto del grupo Brunete en la memoria ya funcionaba de manera menos visible desde hace años, pero en esta nueva etapa de mayor visibilidad ha tenido un despegue bastante alentador, pues entre otras cosas ha promovido la llegada a Quijorna de cerca de 200 visitantes en estos últimos dos meses. 

Las opciones ofrecidas son básicamente dos: la visita a la colección de piezas recuperadas del viejo campo de batalla o recibidas a través de donaciones y las rutas por el entorno con final en el museo. Dentro de la segunda opción, nos han visitado grupos tan interesantes y dispares entre si como son científicos y administrativos de la ESA (European Space Agency, con base en Villafranca del Castillo), alumnos del Liceo Moliere de Villanueva de la Cañada, noruegos sindicalistas y del Partido Socialista (por 5º año consecutivo), miembros de una asociación cultural de Móstoles y soldados y mandos de un batallón de Transmisiones del Ejército español. En este último caso, sin duda el más particular e inesperado a pesar de que el listón ya estaba alto, fuimos invitados por el Ayuntamiento de Navalagamella para dar una charla de contenido histórico y bélico en pleno monte ante cerca de 200 militares que acababan de terminar una marcha de maniobras. 

Quijorna, que ha sido el punto de arranque y final más habitual de nuestras rutas, seguramente está siendo mejor conocida y más transitada que antes. Para Brunete en la memoria esto ha supuesto una inyección de motivación, conocimientos y compromiso ya que ha sido frecuente la llegada de  investigadores y de familiares de combatientes que nos han aportado datos, fotos o documentos que son difíciles de conseguir de otras fuentes, mientras que para los bares y restaurantes también ha existido un cierto reflejo positivo, que sin duda se puede incrementar en el futuro.

Intentando dar un paso más, hace pocos días Brunete en la memoria ha transmitido a los ayuntamientos de Valdemorillo y Quijorna una propuesta concreta de ruta por el espacio de ambos municipios para que, si tienen interés, pueda ser promovida por ellos de manera conjunta o individual, lo que permitiría llegar a muchas más personas potencialmente interesadas en venir a conocer los viejos escenarios bélicos que nos circundan. 

Bajo nuestro punto de vista, los ayuntamientos (y especialmente el de Quijorna) deben ser los principales defensores y divulgadores del patrimonio que tenemos la posibilidad de disfrutar y la obligación de cuidar. Frente a otras opciones, que en IU aceptamos aunque nos gustan menos (por ejemplo la Farinato Race),  pedimos que se empiece a catalogar, desenterrar y mostrar los cerca de 15 elementos defensivos republicanos que rodean Quijorna por su parte Este, Sur y Oeste, o para mostrar el entorno de montes que por el Norte contiene restos de fortines, cuevas, almacenes y trincheras que tanto gustan e interesan a nuestros visitantes. 

El patrimonio bélico de Quijorna, sumado a los valores naturales en materia de paisajes, geología, fauna y flora representa un potencial de desarrollo sostenible evidente. ¿Lo intentamos aprovechar garantizando su buena conservación?, ¿cuando empezamos?


IU Quijorna




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